Bancos bajo ventana con sorpresa útil
Los bancos de ventana regalan un ritual: sentarse con el té, leer tres páginas, guardar una manta. Con cajones profundos o tapas abatibles, esconden zapatos, juguetes o textiles, sin invadir el campo visual. Añade cojines desenfundables, ventilación y una paleta clara. La luz natural acentúa volúmenes suaves que hacen del rincón un refugio cotidiano encantador.